Entrevista a Alexis Ravelo

Debo decir, y mbloge quedo “short”, como dice mi buen amigo “Manolo Cabra Loca”, gran amante de los libros, que este post está dedicado a un estupendo escritor nacido en Las Palmas de Gran Canaria pero con una trayectoria que traspasa nuestros confines.

Ha trabajado escribiendo guiones para televisión, letras para canciones, e incluso, libretos para representaciones teatrales. Se maneja como pez en el agua en los diferentes talleres literarios en los que trabaja o colabora, como los que imparte actualmente en el Centro de Estudios Unibelia y en el Museo Poeta Domingo Rivero, con la intención de hacer llegar a todo tipo de público los placeres de la lectura, así como los autores que transportaron sus historias, y lo siguen haciendo, desde sus privilegiadas mentes al papel.

Pero sus mayores éxitos vienen de la mano de sus preciosos cuentos infantiles y novelas, en especial de novela negra, género en el que destaca con matrícula de honor. De hecho, me decidí a realizar esta entrevista nada más terminar de leer su séptima narración, La estrategia del pequinés, que relata una maravillosa, a la vez que truculenta historia basada en el narcotráfico, cuya trama se localiza en la isla de Gran Canaria. Este hecho resulta de lo más gratificante si tienes la suerte de ser un lector que conoce la isla, ya que a pesar de ser una historia oscura ligada al mundo de las drogas, muchas partes de esta resultan bastante cómicas, sobre todo, al leer palabras y frases propias del vocabulario canario como “eres un tolete”, y por supuesto, cuando recreas en tu mente los lugares tan allegados y conocidos en los cuales se adentran los personajes, desde los barrios más típicos, Vegueta, La Isleta, o Guanarteme, a los más elevados de la ciudad como las Rehoyas y Schamann, pasando por las zonas costeras que tanto añoramos, Sardina o Maspalomas, hasta llegar a los enclaves más naturales como el del Parador de Tejeda.

De entre todas sus historias infantiles (que también servirían de libro de cabecera a más de un@ mayorcito@) mi favorita es La Historia del bufón Alegre Contador, porque es un canto a la vida en todos los sentidos, pero especialmente porque nos invita a aceptarnos tal y como somos, con nuestros defectos y virtudes.

Por todo ello, te animo a que indagues en sus obras, porque si eres poco amante de estos géneros o de la lectura en general, con Alexis Ravelo te convertirás en un auténtico adicto.

También te recomiendo algunos de sus microrrelatos como Algunos Textículos, así como sus últimos trabajos; La última tumba y Las flores no sangran.

¡Hola Alexis! encantada de conocerte y de que aceptaras participar en CanarizArte, ya que te consideramos un auténtico artista de las letras.

Un placer. Aunque yo creo que soy más bien un artesano. Eso de ser un artista suele tener una componente de alejamiento de la realidad que me hace sentir algo incómodo.

Es obvio que el área de las Humanidades ha sido muy importante para ti. ¿Qué recuerdos de infancia o juventud tienes con respecto a los libros? ¿Y de tu época de estudiante?

Recuerdo robar libros o tomarlos prestados y no devolverlos jamás. Recuerdo desearlos en los escaparates de las librerías y comprarlos de segunda mano. Y amontonarlos en las estanterías de casa, que estaban pensadas más bien para objetos decorativos. Alguna acabó rompiéndose. Y recuerdo leer Bola de sebo en la biblioteca del colegio, y a mi profesora de Lengua echándome la bronca, porque ese no era un libro “para mi edad”, pero con una medio sonrisilla de satisfacción. Mis estudios no fueron los convencionales de la mayoría de los escritores. En mi adolescencia, me pusieron a estudiar Formación Profesional (Construcciones Metálicas) y fue un absoluto fracaso. Como ya por ese entonces trabajaba como camarero a tiempo parcial, acabé abandonándolos. Hasta que, años más tarde, pude volver a estudiar. Cursé el Bachillerato y estudios de Filosofía ya con la veintena. Sin embargo, durante todo el tiempo que pasé sin estudiar, trabajando de camarero, leía como un poseso.

¿Qué autores y obras te han marcado en tu vida personal? ¿Cuál recomendarías especialmente?

Son muchas. Demasiadas. Quizá, por resumir, los cuentos de Borges y de Cortázar. La narrativa y las correspondencias de Kafka. Las novelas cortas de Yourcenar. La poesía de Juan Gelman y de Alejandra Pizarnik. De todos modos, si hubo para mí un libro llave (uno de esos libros que te abren la puerta a muchos otros), fue Movimiento perpetuo, de Augusto Monterroso.

Resulta sorprendente que estés especializado en novelas infantiles al mismo tiempo que en novela negra, ya que son dos formatos muy distintos de contar historias ¿De dónde sacas tanta imaginación para dedicarte a dos géneros aparentemente opuestos?

Bueno, en realidad no son tan distintos: ambos consisten en contar historias. Solo cambia el tratamiento. Con respecto a esto, es fácil: me quito una cabeza y me pongo otra.

Tus historias para los más pequeños están cargadas de lindas moralejas e importantes valores humanos de los que carecen muchos niños hoy en día. ¿Te atreverías a dar algún consejo a esos padres que, no incluyen los cuentos como regalos en fechas señalaAlegre Contadordas porque piensan que sus hijos serán más felices con tabletas y consolas que con libros y libretillas de las de colorear de toda la vida?

No soy quién para dar consejos. En general, no me gustan los libros que pretenden dar respuestas, sino los que te llevan a hacerte preguntas. Y, como decía Pennac, el verbo leer no soporta el modo imperativo. Esos padres tampoco tienen libros en su vida. Es una pena, pero ellos se lo pierden.

Un detalle característico de tus cuentos es que sus protagonistas siempre se sienten atraídos por la lectura, da igual que se trate de “un niño más feo que un pie” o de un “gallo loco”, que siempre aparece una biblioteca por algún lado. ¿Qué se podría hacer en España para concienciar a la juventud de los efectos positivos que se desarrollan a través de la lectura?

Leer. Leer nosotros. Que nos vean con libros. Estaría muy bien, por ejemplo, los futbolistas y las modelos y cantantes de moda llevaran libros bajo el brazo, en vez de teléfonos móviles con auriculares y consolas. Y podríamos empezar por valorar positivamente la cultura libresca, algo que no reconoceremos que hemos dejado de hacer, pero que hemos dejado de hacer. Piensa en cuánto tiempo dedican los informativos, no ya al fútbol, sino a que hace mucho calor o mucho frío. Esos diez minutos (que están ahí para rellenar, porque no hay noticias) podrían dedicarse a cualquiera de las muchísimas noticias que genera la literatura en nuestro país. Pero a ningún redactor se le ocurrirá proponérselo a su jefe. Después de todo, tenemos mucho rostro, los las ratas de noviembreadultos: pretendemos que los jóvenes se interesen por cosas en las cuales nosotros no estamos interesados. Examina los presupuestos de cada institución pública y calcula el porcentaje que dedica cada año a la adquisición de fondos bibliográficos y a la promoción del libro y la lectura: esa es la exacta medida del interés que tenemos en fomentar el libro. Y nunca he visto una manifestación pidiendo un aumento de ese porcentaje. Así pues, ¿qué derecho tenemos a pretender que las chicas y los chicos hagan algo que nosotros no hacemos?

La guerra por defender la palabra es una guerra de guerrillas y la hacemos francotiradores: escritores, padres y madres, algunos miembros del personal bibliotecario, del profesorado, algún o alguna periodista. No podemos contar con estrategias globales. Para empezar, porque solo acaban en actos de cara a la galería.

las-pruebas-de-magunciaOtro detalle a destacar de tus novelas es la ubicación de la trama en las islas. Como canaria, es algo que te agradezco enormemente, ya que supone dar a conocer internacionalmente la cultura y tradiciones de los habitantes que formamos parte de este trocito del Océano Atlántico ¿No piensas que debería haber más escritores que ambientaran sus novelas en ciudades o pueblos recónditos que en lugar de las grandes capitales?

Los hay ya y creo que cada vez habrá más, porque los que hay están teniendo mucho éxito. Por suerte, hemos perdido muchos complejos en ese sentido. La novela española en general y negra en particular es cada vez más de provincias. Parece hemos aprendido la lección de Rulfo: que no hay que salir de Comala para contar el mundo.

La Estrategia del Peqla estrategiauinés fue galardonada, con el Dashiel Hammett en la Semana Negra de Gijón a la mejor novela policiaca escrita en español en el año 2013. ¿Qué supuso para tu carrera este reconocimiento internacional?

Para mi carrera, un salto tremendo. Pero lo mejor fue a nivel personal. Imagínate: ganas un premio que otorgan profesionales y especialistas del sector y que, además, han obtenido muchos de tus ídolos: Paco Ignacio Taibo II, Andreu Martín, Juan Madrid o González Ledesma. Todavía me estoy pellizcando.

El personaje de Cora, de la misma novela, también fue premiado como mejor protagonista femenina de ese año. Me entusiasma la capacidad que tienes para crear a mujeres tan diferentes, a veces fuertes e independientes, otras inseguras y delicadas, pero siempre con un gran toque realista y veraz. ¿Qué papel tienen las mujeres en tu vida para dar lugar a personajes tan perfectos y estudiados?

En la novela negra, tradicionalmente, las mujeres cumplían roles secundarios bastante estereotipados: eran mujeres fatales (y, en ese caso, acababan siendo castigadas), mujeres-madre, reposos del guerrero o víctimas (todo esto, con algunas honrosas excepciones, como ciertas novelas de Manchette o de David Goodis). En mi vida, las mujeres siempre han tenido los roles principales. Entiende una cosa: yo fui criado en una tradición machista, en un patriarcado que todavía continúa. Uno de mis principales aprendizajes (no ya como lector, sino como persona) ha consistido en ir despojándome de mis prejuicios de género. Las primeras lectoras de mis manuscritos son siempre mujeres, comenzando por mi pareja. Y me atrevería a decir que, estadísticamente, las destinatarias últimas son mayoritariamente mujeres (son ustedes las que más leen, las que lo hacen de manera más crítica). Por eso me interesa mucho que mis personajes femeninos desempeñen roles activos y resulten verosímiles. Esto me preocupa muchísimo más en el caso de mis libros infantiles y juveniles, porque considero que los autores para ese público tenemos cierta responsabilidad en contribuir a formar a lectores críticos con respecto al género.

Eres artífice de un fantástico Blog: Ceremonias, pequeñas píldoras para leer rápido y pensar despacio ¿Qué mensaje querías transmitir a través de este título?Alexis-Ravelo-Las-flores-no-sangran

Comencé con el blog para publicar allí microrrelatos. Luego las cosas han ido cambiando: he preferido reservar mis microrrelatos para la publicación en libro y lo he destinado a la difusión de artículos y reseñas literarias. Pero, en principio, la intención era de ficción literaria hiperbreve. Un texto no ha de tener cuatrocientas páginas para marcarte la vida. Y la ficción breve es, me atrevería a decir, más difícil. Supone un reto que me encanta.

El Blog contiene entradas muy interesantes como La Buena letra, basada en la colaboración que hacías para el programa Hoy por hoy de los viernes en Cadena Ser Las Palmas, donde recomiendas estupendas lecturas, en general poco comerciales pero que no dejan de ser la mar de interesantes, y categorías muy divertidas como presumiendo de Lectores, en donde cuelgas fotos que te envían tus seguidores en las que se retratan con algunos de tus libros. ¿Cuál es el mayor beneficio que obtienes de tu trabajo como escritor? ¿Qué es lo más positivo que se queda en el fondo de tu alma?

Poder compartir las preguntas que me hago sobre el mundo. Saber que, más allá de que pasen un buen rato, mis lectores han encontrado la botella, la han abierto y han leído el mensaje. Y que a lo mejor ese mensaje trataba sobre algo que también les preocupaba a ellos. Hay una paradoja en esto de la escritura: es un trabajo solitario que en realidad haces para sentirte menos solo.

Para terminar… ¿Si pudieses ser uno de tus libros, cuál te gustaría ser y por qué?portada_algunos_texticulos_1

Preferiría ser algún libro de Truman Capote, de Carson McCullers o de Juan Carlos Onetti. Pero, si ha de ser de los míos, Algunos Textículos. Porque es delgado, irreverente, maleducado, fragmentario y disperso, está hecho para la relectura y tiene hasta algún momento tierno.

     Alexis, ha sido un absoluto placer entrevistar al Hammett 2013. Que tus historias sigan causando tanta sensación como hasta ahora y no dudes en que seguiremos consultando La Buena Letra cada vez que se nos antoje una lectura interesante… ¡Un cariñoso saludo desde CanarizArte!

Muchas gracias a ustedes, que me han alimentado la egoteca.

Si quieres conocer más sobre Alexis Ravelo:

https://alexisravelo.wordpress.com/acerca-de/

Marta Ruzafa (Historiadora del Arte)

Imágenes cedidas por Alexis Ravelo

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